Ah, la imagen está hecha por mí y los colores son puramente simbólicos, no tienen la piel rara lol
Jake
"Un, dos, tres, vuelve a empezar. Un, dos, tres, ¿aún lo quieres intentar? Un, dos, tres, la canción no tendrá final."
Mirando tras los espejos, cantando canciones infantiles y observándolo todo sin ser vistos, se encuentran ellos. A veces están separados, explorando su particular mundo cada uno por su cuenta, pero casi siempre están juntos. Al menos cuando no tienen que estar aquí.
Nunca nadie en este lado ha sabido porqué se comportan como si sólo fueran ellos y el resto, aunque esto posiblemente se deba a que no saben tampoco que en realidad sí son ellos y el resto. Nacieron juntos, aunque ni su madre misma lo sabe, para ella sólo hay uno de ellos. Para ella ambos gemelos son y siempre han sido Jake.
No es como si uno de estos Jake hubiese estado recluido detrás de los espejos. Ellos son más listos que eso, toda su vida han estado turnándose para que ninguno tuviera que aguantar solo el mundo de sangre y sudor. A veces se preguntan qué hubiera pasado si en vez de nacer cada uno en uno de los mundos hubiesen nacido juntos, pero esto ahora no importa, si se hubieran comportado como dos gemelos normales con un secreto o si hubieran tomado la decisión de escapar es algo que nunca sabrán, porque las cosas son como son.
Si alguien conociese su secreto, seguramente tras asimilarlo se preguntaría cómo es que su madre nunca ha notado la diferencia. Bueno, la respuesta a esto más que ser un elogio a las capacidades interpretativas de los gemelos, nos deja una clave de porqué odian tanto a la sociedad.
Su madre no tuvo ningún marido, ni familiar, ni siquiera matrona que la acompañase durante el parto. Tras muchas complicaciones consiguió traer ella sola al mundo a un pequeño bebé de cabellos cobrizos y ojos verdes como la hierba en primavera, solo que no era uno solo. Durante todos los meses que duró el embarazo ellos estuvieron alternando sus estancias en el vientre de su madre con su homólogo inerte del mundo espejo, y al final del mismo cada uno de ellos nació en un lugar, quién nació dónde no importa realmente. Podríamos decir que su madre realmente lo intentó ella sola, pero no tenía ni trabajo, ni dinero, ni familia, era una extranjera en un lugar desconocido con un recién nacido que comía por dos; pronto se dio a la bebida y pasó la mayor parte de la infancia de los muchachos buscando trabajos desesperados para pagar alcohol y comida, seguramente si lo hubieran sabido los servicios sociales los muchachos habrían pasado la mayor parte de su infancia en un orfanato.
Al principio ellos se intercambiaban sin ser conscientes de ello, pero no dejaron de hacerlo una vez tuvieron control sobre ello.
A su actitud asocial no solo contribuyó que nunca se integrasen realmente en este mundo, el principal motivo era su mundo. Son los únicos en él, pueden hacer lo que quieran, no tienen madres alcohólicas llorando en los rincones, ni gente que te mira por encima del hombro y lo mejor de todo es que es suyo y se mueve con ellos.
Literalmente pueden hacer lo que quieran. Su mundo es un reflejo de este, pero lo pueden modelar a su antojo.
Aunque no son los únicos seres en él. De vez en cuando aparecen seres temibles, como los que acechan en las pesadillas, gigantes y tenebrosos algunos, otros no son lo que aparentan, pero todos vienen de debajo. Cómo saben eso es un misterio incluso para ellos, simplemente lo saben.
Estos monstruos de pesadilla realmente no les molestan, sólo tienen que quererlo para poder ganarles, pero algunos de ellos son distintos. Intentan atraparlos en sus redes, utilizando todo lo que odian contra ellos, pero tampoco son un peligro cuando están ellos dos juntos.
Su mundo y el nuestro no tienen realmente ninguna similitud, aparte de la evidente simetría aspectual, pero ciertamente están conectados. Un espejo es una ventana entre ambos lugares, aunque desde este lado nosotros no veamos nada. Ellos, los únicos conocedores de esta cualidad de los espejos, han deducido que no se tratan de ventanas, sino un vacío entre la pared que separa el estrato de su mundo y el nuestro.
Pero tampoco tienen un interés mórbido por saber que ocurre en este lado, no tienen interés siquiera por ver sufrir a quienes los hicieron sufrir a ellos, nuestro mundo les da completamente igual. Pocas cosas de este lado les interesan, el arte y la tecnología quizás, pero no las personas.
Mirando tras los espejos, cantando canciones infantiles y observándolo todo sin ser vistos, se encuentran ellos. A veces están separados, explorando su particular mundo cada uno por su cuenta, pero casi siempre están juntos. Al menos cuando no tienen que estar aquí.
Nunca nadie en este lado ha sabido porqué se comportan como si sólo fueran ellos y el resto, aunque esto posiblemente se deba a que no saben tampoco que en realidad sí son ellos y el resto. Nacieron juntos, aunque ni su madre misma lo sabe, para ella sólo hay uno de ellos. Para ella ambos gemelos son y siempre han sido Jake.
No es como si uno de estos Jake hubiese estado recluido detrás de los espejos. Ellos son más listos que eso, toda su vida han estado turnándose para que ninguno tuviera que aguantar solo el mundo de sangre y sudor. A veces se preguntan qué hubiera pasado si en vez de nacer cada uno en uno de los mundos hubiesen nacido juntos, pero esto ahora no importa, si se hubieran comportado como dos gemelos normales con un secreto o si hubieran tomado la decisión de escapar es algo que nunca sabrán, porque las cosas son como son.
Si alguien conociese su secreto, seguramente tras asimilarlo se preguntaría cómo es que su madre nunca ha notado la diferencia. Bueno, la respuesta a esto más que ser un elogio a las capacidades interpretativas de los gemelos, nos deja una clave de porqué odian tanto a la sociedad.
Su madre no tuvo ningún marido, ni familiar, ni siquiera matrona que la acompañase durante el parto. Tras muchas complicaciones consiguió traer ella sola al mundo a un pequeño bebé de cabellos cobrizos y ojos verdes como la hierba en primavera, solo que no era uno solo. Durante todos los meses que duró el embarazo ellos estuvieron alternando sus estancias en el vientre de su madre con su homólogo inerte del mundo espejo, y al final del mismo cada uno de ellos nació en un lugar, quién nació dónde no importa realmente. Podríamos decir que su madre realmente lo intentó ella sola, pero no tenía ni trabajo, ni dinero, ni familia, era una extranjera en un lugar desconocido con un recién nacido que comía por dos; pronto se dio a la bebida y pasó la mayor parte de la infancia de los muchachos buscando trabajos desesperados para pagar alcohol y comida, seguramente si lo hubieran sabido los servicios sociales los muchachos habrían pasado la mayor parte de su infancia en un orfanato.
Al principio ellos se intercambiaban sin ser conscientes de ello, pero no dejaron de hacerlo una vez tuvieron control sobre ello.
A su actitud asocial no solo contribuyó que nunca se integrasen realmente en este mundo, el principal motivo era su mundo. Son los únicos en él, pueden hacer lo que quieran, no tienen madres alcohólicas llorando en los rincones, ni gente que te mira por encima del hombro y lo mejor de todo es que es suyo y se mueve con ellos.
Literalmente pueden hacer lo que quieran. Su mundo es un reflejo de este, pero lo pueden modelar a su antojo.
Aunque no son los únicos seres en él. De vez en cuando aparecen seres temibles, como los que acechan en las pesadillas, gigantes y tenebrosos algunos, otros no son lo que aparentan, pero todos vienen de debajo. Cómo saben eso es un misterio incluso para ellos, simplemente lo saben.
Estos monstruos de pesadilla realmente no les molestan, sólo tienen que quererlo para poder ganarles, pero algunos de ellos son distintos. Intentan atraparlos en sus redes, utilizando todo lo que odian contra ellos, pero tampoco son un peligro cuando están ellos dos juntos.
Su mundo y el nuestro no tienen realmente ninguna similitud, aparte de la evidente simetría aspectual, pero ciertamente están conectados. Un espejo es una ventana entre ambos lugares, aunque desde este lado nosotros no veamos nada. Ellos, los únicos conocedores de esta cualidad de los espejos, han deducido que no se tratan de ventanas, sino un vacío entre la pared que separa el estrato de su mundo y el nuestro.
Pero tampoco tienen un interés mórbido por saber que ocurre en este lado, no tienen interés siquiera por ver sufrir a quienes los hicieron sufrir a ellos, nuestro mundo les da completamente igual. Pocas cosas de este lado les interesan, el arte y la tecnología quizás, pero no las personas.

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